Nuestra web utiliza cookies para mejorar su experiencia y nuestros servicios, analizando la navegación en nuestro sitio web. Si estás de acuerdo por favor acepta su uso. Para más información pulsa aquí

Acepto

¿Con qué acompañas el queso?

Te damos los mejores trucos para conseguir fantáticos resultados sin esfuerzo

Queso y... cava

Queso y vino son aliados naturales desde tiempos remotos. Bien combinados, potencian recíprocamente aromas y sabores. Una acertada elección pasa por tener en cuenta algunas consideraciones.

Por lo general, vinos y quesos de la misma región suelen combinar muy bien. La cultura gastronómica y el territorio común ayudan a que sus sabores se complementen.

El cava es la bebida de las celebraciones: sus burbujas acompañan nuestras fiestas y se han convertido casi en imprescindibles. Brindando con cava celebramos la Navidad, damos la bienvenida al Año Nuevo y suele ser el compañero de muchos momentos felices. Combinarlo con queso supone una alianza de éxito que permite disfrutar plenamente de todo su sabor, su aroma y su frescura.

El cava es un placer para el paladar que lleva ya más de un siglo con nosotros. Su origen se asocia al esplendor de la viticultura catalana de mediados del siglo XIX y al empeño de un grupo de familias de Sant Sadurní de Noia en producir champán con uvas de variedades locales. Se dice que la primera botella de cava la descorchó en 1872 Josep Raventós y Fatjó, de la histórica casa Cordoníu.

Había nacido el champán español que pronto tendría que cambiar de nombre, tras firmar España un acuerdo por el que sólo pueden utilizar esa denominación los vinos espumosos elaborados en la región francesa de Champagne. Así pasó a llamarse cava, que significa bodega, el lugar oscuro y silencioso donde este vino espumoso reposa durante al menos nueve meses, cuidado con mimo y paciencia.

La adición de una mayor o menor cantidad de azúcar, al que se denomina licor de expedición, es la que determina el tipo de cava: brut nature, extra brut, brut, extra seco, seco, semi seco o dulce. Cualquier brut no supera nunca los 15 gramos por litro, incluso el brut nature puede llegar al 0% de azúcar añadido, mientras el cava dulce tiene más de 50 gramos por litro.

Estamos acostumbrados a degustar el cava en los brindis del final de las celebraciones pero, en realidad, es un vino apto para acompañar a muchos platos y para tomar en cualquier momento. En estas Navidades, nada mejor que empezar las comidas festivas con un aperitivo de queso acompañado por un brut, degustar los platos fuertes con un cava seco y finalizar con los tradicionales dulces de navideños realzados por las burbujas de un cava dulce. Sea cual sea la variedad elegida, debe servirse siempre muy frío y en copas alargadas.

Un truco: una vez abierto el cava, para conservar sus burbujas lo mejor es introducir una cucharita por el cuello de la botella, dejando fuera la parte ancha.

El sabor burbujeante, fresco y lleno de aromas frutales del cava se complementa de forma magnífica con muchos tipos de queso, aunque para formar una pareja de éxito debemos tener en cuenta algunos aspectos.

El cava, en general, se acompaña mejor de quesos suaves, de pasta blanda y corteza enmohecida cuyo sabor y propiedades potencia.

La regla general de combinar vinos y quesos de la misma región de procedencia se cumple también con el cava y con su antecesor, el champán. Quesos catalanes y franceses son una elección segura.


Sugerencias

  • Combinar un queso La Cabaña de Arias con un cava bien frío. En cualquiera de sus variedades, la pasta suave de los quesos La Cabaña tiene el bouquet ideal para acompañar el burbujeante sabor del vino espumoso.
  • Un queso cheddar suave puede resultar un magnífico acompañamiento del cava, que también desarrolla una excepcional relación con el delicado queso brie.
  • El Costa Negra, un queso de sabor dulce, un poco ácido al final, que se funde en la boca, forma buena pareja con el cava.
  • La frescura afrutada del cava nos descubre nuevos matices de sabor en el queso azul Saint-Agur, potente y con carácter.
  • Una copa de cava convierte en un mundo de sensaciones una simple rebanada de pan untada de queso Tupí. El sabor fuerte y picante de esta variedad cremosa, es toda una sorpresa para el paladar.