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La lactosa

¿Qué son los hidratos de carbono?

Los hidratos de carbono, también denominados carbohidratos o azúcares, se presentan en forma de azúcares, almidones y fibras, y son uno de los tres principales macro nutrientes que aportan energía al cuerpo humano (los otros son las grasas y las proteínas). Actualmente está comprobado que al menos el 55% de las calorías diarias que ingerimos deberían provenir de los carbohidratos.

Es importante recordar que los carbohidratos realzan el sabor, la textura y la apariencia de los alimentos y hacen que la dieta sea más variada y agradable. Cuando un alimento entra en la boca, si es un hidrato de carbono, las papilas linguales detectan un sabor agradable, que envían al cerebro, dando una sensación de placer. No ocurre igual si ingerimos proteínas o grasas. En estos casos la sensación placentera o de llenado puede proceder del estómago.

Los hidratos de carbono están formados por unidades estructurales de azucares que se pueden clasificar según el número de unidades de azúcar que se combinan en una molécula. La tabla siguiente muestra los principales tipos de hidratos de carbono alimenticios:

Clasificación de los carbohidratos
Monosacáridos Glucosa, fructosa, galactosa
Disacáridos Sacarosa, lactosa, maltosa
Polioles Isomaltosa, sorbitol, maltitol
Oligosacáridos Maltodextrina, fructo-oligosacáridos
Polisacáridos Almidón: Amilasa, amilopectina
Polisacáridos Sin almidón: Celulosa, pectinas, hidrocoloides

La glucosa y la fructosa son azúcares simples o monosacáridos y se pueden encontrar en las frutas, las bayas, las verduras, la miel y los siropes de glucosa-fructosa. Cuando se combinan dos azucares simples se forman los disacáridos. El azúcar de mesa o la sacarosa es una combinación de glucosa y fructosa que se da de forma natural tanto en la remolacha y la caña de azúcar como en las frutas. La lactosa, compuesta de glucosa y galactosa, es el azúcar principal de la leche y los productos lácteos.

¿Qué es la lactosa?

La lactosa es un azúcar que está presente en todas las leches de los mamíferos: vaca, cabra, oveja y también en la leche materna, además de poder estar presente en muchos alimentos preparados. Es el denominado azúcar de la leche (C12, H22, O11) disacárido natural compuesto de glucosa y galactosa.

Cuando la leche se procesa y se convierte en queso o yogur, la lactosa disminuye su presencia en estos alimentos.

¿Por qué a algunas personas no les gusta la leche?

Puede ser por su gusto aunque a la mayoría de ellas no les gusta la leche pero sí el queso o el yogur. Y eso es porque en el organismo de los seres humanos existe una enzima, la lactasa, sustancia que desdobla la lactosa en sus dos componentes básicos: glucosa y galactosa.

Si en nuestro organismo no hay lactasa entonces el desdoblamiento no se efectúa o se hace de forma inadecuada, dando una reacción que dificulta la digestión. Es lo que se denomina intolerancia a la lactosa.

La intolerancia a la lactosa

La intolerancia a la lactosa quiere decir que no hay suficiente enzima (lactasa) en el intestino delgado para romper toda la lactosa consumida. La lactosa digerida parcialmente pasará al intestino grueso y puede provocar todos sus síntomas: dolores, hinchazón abdominal, diarrea? También es conocida como intolerancia a productos lácteos, deficiencia de disacaridasa, deficiencia de lactasa, intolerancia a la leche. Puede presentarse desde el nacimiento, en la infancia e incluso en la edad adulta

¿Es peligroso vivir sin lactasa?

Las personas que padecen intolerancia a la lactosa y por ello ausencia de leche en la dieta, pueden padecer falta de Calcio, Vitamina D (necesaria para la absorción del calcio), riboflavina y proteínas. Las complicaciones más comunes son la pérdida de peso, huesos frágiles y quebradizos, retrasos en el crecimiento y hasta malnutrición.

Por lo tanto, resulta esencial consumir otros productos ricos en estas sustancias, así como las dosis diarias de vitaminas A, C, Fósforo, Magnesio y Potasio (los cuales ayudan a la absorción del calcio).

Hay muchas personas que siendo intolerantes a la leche toleran bien el queso o los yogures. Ello se debe a la perdida de lactosa en el proceso de producción del queso o de otros derivados lácteos.

Otras fuentes alternativas de obtención de calcio son: la ingesta de sardinas, salmón, tofu, gambas, col, espinacas...Y de vitamina D, aunque la crea el propio organismo cuando se expone al sol, una rica fuente es el hígado de bacalao.

Otra alternativa posible para luchar contra la intolerancia, consiste en agregar a la leche enzimas de lactasa (lactoacidofilos) o tomarlas en capsulas o en forma de tabletas masticables antes de cada ingestión.