
Pela un diente de ajo, frota con él el "caquelon" y después prensa el mismo diente de ajo.
Quita la corteza de los quesos, córtalos en cubos y colócalos en el "caquelón" junto con el diente de ajo, la fécula, la pimienta y la nuez moscada rallada.
Vierte el vino por encima y lleva a ebullición. Mezcla con una cuchara de madera hasta que los quesos estén perfectamente fundidos y la preparación sea suave y homogénea.
Añade el vino seco o kirsch, mezcla nuevamente y coloca la fondue de cuatro quesos sobre el calentador.
Disfruta con trozos de pan de masa madre, pequeñas papas, verduras blanqueadas, etc.
¡Deja volar tu imaginación!
4 raciones