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El queso Zamorano

El Queso Zamorano está elaborado íntegramente con la leche de las ovejas autóctonas Churra y Castellana. No en vano, es Zamora la provincia española con mayor producción de leche de oveja.

Estamos ante un queso de pasta prensada, firme y compacta, algo más elástica en los quesos jóvenes, que presentan un color más amarillento. En ejemplares añejos –con más de cuatro meses de maduración- la pasta pierde casi toda su elasticidad y su color torna a marfil.

Al paladar, el queso zamorano presenta un sabor es desarrollado: los jóvenes desvelan cierta acidez y un picor suave que surge en la boca lentamente. El toque picante es más notable en los quesos más curados, donde surgen matices de frutos secos.

De forma cilíndrica, está cubierto por una corteza dura, de color amarillo en los ejemplares más jóvenes, y pardo en los añejos. Sus aromas son intensos y persistentes. Desde 1993, es un queso protegido por Denominación de Origen.


Sugerencias

“Uvas con queso, saben a queso” reza un dicho popular zamorano, y con ello está dicho todo. Por sus características organolépticas, el queso zamorano se presta también a ser degustado con manzanas dulces y peras, con frutas desecadas, frutos secos tostados y castañas, ya sean frescas o secas. Siempre, para beber, un vino de la tierra: tintos de Toro.